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sábado, 19 de noviembre de 2016

CONOCERNOS

Conocernos a nosotros mismos es más que conocer nuestra propia individualidad, es reconocer que somos fragmentos de nuestros padres, de nuestros anteriores. Saber de donde venimos nos va a ayudar a saber donde estamos y hacia donde vamos.


Aceptar que nuestro padre y nuestra madre son nuestros referentes naturales y esenciales: como hombre y mujer, como pareja… nos va a permitir tomar consciencia de cómo nos relacionamos con las personas significativas para nosotros: con nuestra pareja, con nuestros hijos, etc. Desde esta mayor consciencia podremos manejar mejor las posibles repeticiones o proyecciones que estemos expresando en éstas relaciones.

lunes, 28 de marzo de 2016

NUESTRA VISIÓN DEL MUNDO


La visión del mundo de cada persona es tan única como sus huellas dactilares. No hay dos personas parecidas. No hay dos personas que entiendan la misma frase de la misma manera... Por lo tanto, al tratar con la gente, intenta no adaptarla a tu idea de cómo debería ser... 


Milton Erickson 

martes, 29 de septiembre de 2015

CHIVO EXPIATORIO

Esta expresión se utiliza para designar a la persona que carga con las culpas y a la que se hace responsable de las desgracias que los demás sufren.

El origen de esta expresión lo encontramos en un ritual que practicaban los antiguos judíos para celebrar el Día de la Expiación. Consistía en elegir a dos machos cabríos (chivos) y echándolo a suertes, designaban a uno de los animales para sacrificarlo a Yahveh con todos los honores, con su sangre  se rociaba el Propiciatorio (el arca de la alianza).  


En cambio, sobre el otro chivo, llamado Azazel, recaía la culpa de todos los pecados, se realizaba una ceremonia en la que el rabino, purificado y vestido de blanco ponía sus manos sobre la cabeza del animal, traspasando así la culpa del pueblo a éste,  para luego llevarlo al desierto en calidad de emisario y ser abandonado allí, según algunas fuentes era además apedreado. De esta forma puede considerarse que el sacrificio elimina, borra y limpia el pecado.



lunes, 3 de febrero de 2014

CONNOTACIÓN POSITIVA, REDEFINICIÓN Y REENCUADRE

La técnica de la connotación positiva consiste en redefinir una problemática familiar en términos positivos, con el fin de resaltar los recursos del propio sistema. Supone atribuir un significado positivo a la conducta problemática o síntoma, así como al contexto relacional donde adquiere su funcionalidad.
  • “Gracias a que discutís constantemente habéis podido venir a terapia a solucionar vuestros problemas.”

La técnica de la redefinición consiste en modificar la manera en que la familia interpreta el síntoma. Tiene como finalidad cambiar la definición de un problema para que se vuelva solucionable, no subestimarlo ni interpretarlo como algo positivo exclusivamente.
  • “Con las discusiones, en realidad os estáis diciendo que os gustaría entenderos porque os importa la relación.”

Por último, con la técnica del reencuadre se pretende detectar las secuencias disfuncionales, y buscar nuevos significados o vinculaciones posibles de las mismas.
  • “Desde fuera veo que sois una pareja que os queréis mucho pero como discutís tanto, no podéis demostrároslo.”


lunes, 2 de diciembre de 2013

EL HUMOR EN LA TERAPIA FAMILIAR

En la antigua Grecia se pensaba que el cuerpo humano contenía cuatro líquidos denominados "humores". Éstos, estaban relacionados con los cuatro elementos básicos, eran sangre (aire), bilis amarilla (fuego), bilis negra (tierra) y flema (agua). Su equilibrio se consideraba fundamental para una buena salud, por lo que cuando alguien estaba equilibrado, se decía que estaba de "buen humor".

Desde una perspectiva sistémica, el humor está estrechamente ligado al concepto de resiliencia, es un recurso fundamental para que una persona o sistema consiga desarrollarse positivamente a pesar de unas condiciones desfavorables.

Madanes (1987), plantea que las intervenciones humorísticas en la terapia familiar tienen el propósito de incluir elementos sorpresivos facilitando a los miembros correr el foco de las críticas no constructivas y encontrar otras alternativas para mirar el conflicto familiar.

Un ejemplo de la aplicación del humor en la terapia familiar es la técnica de la “prescripción paradójica”, prescribir a una persona o familia que se provoque el síntoma antes de que éste se manifieste, con frecuencia puede generar que éste/a se ría de sí mismo y de su reacción ante la situación, con lo que su reacción habitual se bloquea al romperse el mecanismo mental y emocional que lo generaba.

Además de lo señalado, el humor es una herramienta fundamental para el trabajo terapéutico por los siguientes motivos:

  • Ayuda a afianzar el sistema terapéutico, la relación familia-terapeuta deja de tener un carácter formal y meramente profesional, y a cambio tiene un enfoque más comprometido. Se puede afirmar que el humor “humaniza” la relación entre el terapeuta y la familia.
  • Revela información acerca del sistema familiar y de sus miembros, además es un indicador eficaz de mejora terapéutica.
  • Disipa la monotonía y la excesiva seriedad en determinados momentos del proceso terapéutico. 
  • Ayuda a esclarecer las interacciones disfuncionales de la familia de forma afable y sugestiva. 
  • Refuerza los vínculos familiares.
  • Proporciona sentimientos de alegría potenciando el valor de las emociones positivas, y ayuda a desbloquear tensiones y reduce la ansiedad.
  • Ayuda a las miembros de la familia a pensar paradójicamente y a actuar de forma contraria a como lo suelen hacer (aquellas formas que les provocan la angustia).

El humor ha de ser apropiado a cada persona o familia y a cada situación, ha de ser espontáneo, genuino y no forzado. No se trata de “hacerse el gracioso”. La reacción del paciente será un buen termómetro del éxito del terapeuta, desde una abierta hostilidad o incomprensión, hasta un sentimiento de alivio.



lunes, 25 de noviembre de 2013

TERAPIA FAMILIAR CON PAREJAS



La comunicación es uno de los pilares sobre la cual se sostiene una pareja, y  como tal, uno de los aspectos relacionales primordiales a trabajar en el espacio terapéutico. Es vital para las parejas que aprendan a comunicarse emociones, tanto positivas como negativas, y a hacerse peticiones fundamentando la comunicación asertiva en el respeto, la comprensión y la delicadeza.
Estrechamente ligada a la idea de comunicación es la de negociación en la pareja, fundamental para que una relación (del tipo que sea) consiga ser saludable la mayor parte del tiempo. La negociación es especialmente importante teniendo en consideración  los cambios socioeconómicos que han generado transformaciones en la constitución de las nuevas parejas. La incorporación de la mujer al mundo laboral, la necesidad de tener dos sueldos, ha llevado a las parejas a configurar otro tipo de relación diferente a la que tuvieron sus antepasados. Esto implica reorganizar la vida doméstica y negociar. En palabras de Janine Puget,  “Las parejas ya no tienen como antaño distribuidos los roles en función de la identidad de género, sino en función de las posibilidades de cada uno. Por ese motivo la vida en común comporta decisiones que no deben estabilizarse, sino que hay que renegociar o volver a pensar y volver a decidir. No porque yo haya hecho hoy algo, mañana voy a tener las mismas ganas de hacerlo”.
Otro aspecto relacional importante a trabajar en espacio terapéutico es la resolución de conflictos en la pareja. El conflicto es parte inherente a las relaciones, Virginia Satir decía: “El conflicto, mientras se maneje bien, sin agravios, ni violencia, el sufrimiento se reduce al mínimo y podemos, en ese toma y daca, crecer. Cada vez que tú y yo discutimos, cada vez que tenemos un conflicto, nos enojamos y el hilo de plata que nos une a ti y a mí se rompe, perdemos la conexión, el vínculo amoroso, y luego discutimos y ponemos sobre la mesa nuestras realidades, nuestras creencias y al comprendernos y comprender la causa del problema nos volvemos a unir y entonces a ese hilo de plata que nos une, le hacemos un pequeño nudito; pero cuando hacemos el nudito, el hilo se hace más corto y si volvemos a tener otra discusión y se rompiera el hilo y lo volvemos a juntar a través de un nudo, ese hilo se hace más corto y paradójicamente, tú y yo nos acercamos más”. Bajo esta premisa, es fundamental para la pareja no evitar el conflicto, “aquí no pasa nada, mientras yo esté callado no hay bronca, mientras no te contradiga todo está bien”, ni enfrentar el conflicto de la manera equivocada, a través de la agresión, la crítica, el desprecio o el silencio.
Otro aspecto a tener en cuenta en la terapia con parejas es la autoestima. Entendiendo autoestima por el amor o la confianza que uno tiene sobre sí mismo, y aludiendo al tópico de “es imposible amar y confiar en alguien si antes no nos amamos y confiamos en nosotros mismos”, la autoestima se convierte en un valor fundamental para el desarrollo saludable de la pareja. Hay una estrecha relación entre la baja autoestima y la dependencia emocional. Para el dependiente emocional su pareja ideal será una persona que tenga lo que a él le falta, seguridad, o al menos que la aparente. Cuando encuentra pareja, la endiosa rápidamente y la ve como la persona a la que siempre ha estado buscando y la que compartirá con él/ella el resto de su vida.
Por último, es fundamental, como patrón de interacción que puede activarse desde la terapia, que la  pareja aprenda a compartir experiencias positivas, experiencias que les ayuden a asociar el tiempo que pasan juntos a momentos agradables.

"Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí...
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas, sin mentiras
Quiero que te acerques, sin invadirme...
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes, y que no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy, por lo menos hoy, tú puedes contar conmigo...
 Sin condiciones."
(Jorge Bucay)